Respondiendo dudas: ¿Viajó el Apóstol Pablo al Tercer Cielo?

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En la biblia encontramos muchos personajes que van al cielo. ¿Se recuerdan de Enoc que fue arrebatado al cielo en Genesis 5:24? (En el griego, se usa la misma palabra que Pablo usa en II Cor. 12:2 y 4). Luego, vemos a Elias ser llevado al cielo en un torbellino, pero notemos que, los que los separo, a él y a Eliseo, fue un carro y caballos de fuego, cf. II Reyes 2:11. Tanto Enoc como Elias, subieron al cielo, y no regresaron. Fueron Isaías y Ezequiel que nos cuentan sus visiones del cielo, en especial en Isaías 6 y en Ezequiel 1.
Por lo tanto, vemos que la experiencia que Pablo nos cuenta en II Corintios 12:1-9, no es nada fuera de lugar de lo que los profetas y otros personajes bíblicos han narrado, y experimentado.

Debemos también apuntar que no solo dentro del judaísmo vemos estos relatos de viajes al cielo. Tenemos recuentos que entre los Griegos y Romanos, también se mencionan personajes que fueron arrebatados al cielo, usualmente salían de su cuerpo y eran transportados al cielo, donde también mencionan que oían cosas que no las podían repetir, o música que jamás habían oído y no podían explicar. Judíos como Filón y Josefo, también nos dicen que tuvieron tales experiencias. Pero si quieren saber mas de todo esto, los invito a ver el video que hare donde doy mas detalles del pasaje, y hago una exegesis mas a fondo.

Regresando a Pablo. En II Cor. 12:1-4, Pablo dice lo siguiente:
12 El gloriarse es necesario, aunque no es provechoso; pasaré entonces a las visiones y revelaciones del Señor. 2 Conozco a un hombre en Cristo, que hace catorce años (no sé si en el cuerpo, no sé si fuera del cuerpo, Dios lo sabe) el tal fue arrebatado hasta el tercer cielo. 3 Y conozco a tal hombre (si en el cuerpo o fuera del cuerpo no lo sé, Dios lo sabe) 4 que fue arrebatado al paraíso, y escuchó palabras inefables que al hombre no se le permite expresar.

Notemos que Pablo dice que ha tenido visiones y revelaciones, y luego nos dice que no sabe si su experiencia fue dentro o fuera del cuerpo. Esto no impide que diga que fue arrebatado al tercer cielo, y luego especifica que, en el tercer cielo, está el paraíso. La pregunta surge en las mentes de los creyentes, de que ¿cuántos cielos hay entonces? En la biblia vemos que son 3, y en algunos textos del Antiguo Testamento, esto lo podemos confirmar, como en 1 Reyes 8:27 o Sal. 148:4. Pero muchos otros textos judíos de la época de Jesús y los apóstoles no solo hablaban de 3 cielos, sino de 5, 7, 9 y 10 cielos. Otra pregunta que surge una y otra vez, ¿Cuándo Pablo fue al cielo? Pablo dice que fue 14 años atrás, que lleva a muchos a especular que fue cuando fue apedreado y dejado por muerto en Hechos 14:20. Esta conclusión afirmaría que Pablo fue arrebatado, no en cuerpo, sino en espíritu. No podemos ser dogmáticos al respecto, pues ni Pablo está seguro si fue arrebatado en el cuerpo o fuera del cuerpo, como leímos anteriormente. De que los apóstoles fueran al cielo en el espíritu, lo encontramos en Apocalipsis 4:1-2, donde Juan fue al cielo, y vio el trono de Dios, como Isaías y Ezequiel.

¿Y que pasa con el paraíso? Pablo primero dice que fue arrebatado al tercer cielo, y luego dice que fue arrebatado al paraíso. Primero debemos de ver que el paraíso solo es mencionado 3 veces en el Nuevo Testamento. La primera vez que lo oímos es en la boca de Jesús, cuando le promete al ladrón crucificado junto con él, que en ese día el ladrón, estaría con Jesús en el paraíso, cf. Lucas 23:43, nuestro pasaje y Apocalipsis 2:7. Pablo es el que lo ubica en el tercer cielo, y los textos judíos de la época, apuntan que los judíos al morir van para el paraíso.

Finalmente, ¿qué pasa con las palabras inefables que al hombre no se le permite expresar? Muchos han comentado que se refiere a lo dicho anterior en la carta, cf. Rom. 8:26. Pero podemos ver que no siempre se les dejaba a los profetas decir la revelación que recibían, cf. Isa. 8:16; Daniel 12:4 y Apoc. 10:4; y14:7. Así que Pablo sigue la tradición ya marcada de los profetas, al no poder repetir las cosas vistas o reveladas.

Podemos ver que Pablo fue arrebatado al cielo, sea que en el cuerpo o fuera de él, no importa, para Pablo su experiencia fue real. Tal experiencia fue muy conforme a las expectativas judías, y podemos ver que Pablo está muy bien posicionado en la tradición profética de Israel. Pablo habla de sus visiones y revelaciones, y de su viaje al tercer cielo, como una respuesta a los “super apóstoles” que lo han acusado de no tener revelación divina. Pablo, no pone inicialmente sus revelaciones y experiencias espirituales como base de su ministerio, sino que, a pesar de ellas, se le dice que se conforme con la gracia de Dios. Esto debemos de hacer nosotros hoy, no hacer que nuestro caminar cristiano dependa de esta o otra experiencia espiritual, sino que dependa de la gracia de Dios.

Les dejo a disposición un video de mi autoría que explica claramente este tema: