Los Benei Elohim, los Vigilantes y los Orígenes del Mal

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Introducción: El vacío en la narrativa bíblicaLa Torá relata en Génesis 6 que Dios vio que la maldad de la humanidad era grande y decidió traer el Diluvio. Sin embargo, el texto bíblico no especifica en qué consistía exactamente esa maldad. La interpretación judía antigua buscó llenar estos vacíos narrativos conectando el Diluvio con el extraño pasaje que lo precede inmediatamente: la historia de los benei ha-elohim (hijos de Dios) que tomaron esposas humanas y engendraron a los Nephilim (gigantes o caídos).
El Libro de los VigilantesLa obra más antigua que aborda este problema es el Libro de los Vigilantes (250-200 a.C.), que hoy conforma los primeros capítulos del libro de 1 de Enoc. El término “Vigilantes” es una traducción del arameo irin (los despiertos), basado en la tradición de que los ángeles no duermen. Este libro identifica a los benei ha-elohim de Génesis 6 como estos ángeles vigilantes .
Aunque el pasaje bíblico original (Génesis 6:1-4) parece una explicación mitológica sobre la existencia de héroes antiguos, dio lugar a un ciclo completo de historias sobre ángeles pecadores.
Tres versiones del pecado de los VigilantesEl Libro de los Vigilantes entrelaza tres tradiciones diferentes sobre cuál fue el pecado específico de estos ángeles que corrompió a la humanidad:
1. Conocimiento prohibido (Belleza y Armas): En esta versión, el ángel Asael desciende y enseña a los humanos tecnologías prohibidas. Enseña a las mujeres sobre el maquillaje y los adornos (fomentando la lujuria) y a los hombres a fabricar espadas y armaduras (facilitando la guerra). Como resultado, el mundo se llenó de impiedad y fornicación.
2. Conocimiento prohibido (Magia): Otra línea narrativa sugiere que los ángeles enseñaron a los humanos hechizos, encantamientos y el uso de raíces (medicina/farmacia), lo que también condujo al pecado.
3. Apareamiento y reproducción (La versión predominante): La narrativa principal se centra en el deseo sexual. Liderados por el ángel Shemihaza, los ángeles juran unirse entre ellos para tomar esposas humanas y engendrar hijos. El líder teme ser el único culpable, por lo que todos hacen un pacto para cometer el pecado juntos.
Las consecuencias: Gigantes y espíritus malignosEl resultado de esta unión antinatural fue el nacimiento de gigantes violentos. Estos seres, descritos con una altura inmensa, devoraron todos los recursos humanos. Cuando la comida se acabó, comenzaron a devorar a los hombres y a pecar contra todas las criaturas (aves, bestias, reptiles), llegando incluso al canibalismo y a beber sangre. El Diluvio se hace necesario para limpiar esta contaminación masiva.
Aunque los gigantes mueren físicamente en el conflicto o el Diluvio, su naturaleza híbrida crea un problema teológico. Al ser hijos de ángeles inmortales y mujeres mortales, sus espíritus no pueden morir completamente ni regresar al cielo. Estos espíritus incorpóreos permanecen en la tierra como “espíritus malignos” o demonios. Según 1 de Enoc, estos espíritus son los causantes de las enfermedades y del pecado moral en la actualidad, atacando a la humanidad de manera invisible.

Beneficios teológicos de la historia de los Vigilantes¿Por qué esta historia se volvió tan popular en el período del Segundo Templo? La Dra. Brand explica que ofrecía varias soluciones teológicas importantes:
1. Explica el “Por qué ahora”: La historia justifica por qué el Diluvio ocurrió en ese momento específico. La maldad humana se volvió insoportable debido a la intervención angélica directa que precede al relato del Diluvio en la Biblia .
2. Explica la causa del pecado humano: Para los judíos del Segundo Templo que se consideraban justos (como la comunidad de Qumrán), era difícil entender por qué sentían el impulso de pecar. La historia de los Vigilantes externaliza el pecado: el deseo de hacer el mal no es solo una falla interna, sino el resultado de ataques de espíritus demoníacos (los “bastardos” descendientes de los Vigilantes). Esto se refleja en los Cánticos del Sabio de los Rollos del Mar Muerto, donde se pide protección contra estos espíritus.
3. Distancia a Dios del mal: Al atribuir las enfermedades y el pecado a los espíritus malignos, se exime a Dios de la responsabilidad del mal en el mundo. El sufrimiento es resultado de una rebelión angélica contra la voluntad divina, no de la voluntad de Dios mismo .
4. Ofrece esperanza escatológica: Si el mal es causado por espíritus invasores, entonces la solución final es una batalla apocalíptica donde Dios elimine a estos seres. El Libro de los Vigilantes utiliza el Diluvio como una analogía del juicio final, prometiendo que, así como el mundo fue limpiado una vez por agua, será limpiado de toda maldad y pecado en el futuro, estableciendo una paz eterna.

Apéndice: Enoc y el libro de 1 de EnocEl artículo concluye explicando que 1 de Enoc no es un solo libro, sino una colección de obras centradas en la figura bíblica de Enoc. Génesis 5:24 dice que “Enoc caminó con ha-elohim (Dios/los seres divinos) y desapareció, porque elohim se lo llevó”. Dado que en el período del Segundo Templo no se creía que un humano pudiera caminar directamente con Dios, se interpretó que Enoc caminó con los ángeles, recibiendo revelaciones y misterios celestiales