¿Nos manda Jesús a cambiar la Cultura? Entendiendo el mandato del Evangelio.

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Usualmente oímos de ciertos predicadores el decir que Cristo no nos ha llamado a cambiar la cultura, pero solo nos llamó a predicar el evangelio. Esto suena muy piadoso, pero esta claramente equivocado. El Evangelio hace un llamado al arrepentimiento y cambio a la forma de vivir pasada, cf. Marcos 1:14-15. Esto usualmente quiere decir que no viviremos como antes vivimos, ósea, que seremos contra culturales. No podemos, por lo tanto, hacer caso aquellos que dicen que no somos llamados a cambiar la cultura. Jesús vino a cambiar la cultura, no solo por medio de su mensaje, pero como veremos, también por medio de sus hechos. Nosotros como discípulos de Jesús, debemos de seguir el ejemplo de Jesús, sobre toda sugerencia que oigamos, venga de quien venga.

A continuación, veremos 6 áreas que Jesús cambio en su sociedad por medio de su predicación y hechos. Estos cambios impactaron el mundo antiguo, demostrando la diferencia y superioridad de la ética cristiana. El día de hoy gozamos de esos cambios en nuestra sociedad, aunque hay secciones que quieren regresar a las costumbres antiguas, a una cultura pre cristiana, y muchos cristianos nos encontramos de nuevo luchando contra la cultura pagana, y el mensaje cristiano de nuevo marca la diferencia por su mensaje y su ética.

Niños

En el mundo antiguo, se dejaba rutinariamente que los niños murieran por exposición, particularmente si eran del género equivocado (puedes adivinar cuál era el equivocado); a menudo eran vendidos como esclavos. El trato y las enseñanzas de Jesús sobre los niños llevaron a prohibir tales prácticas, y dieron paso a instituciones como los orfanatos y los padrinos. Un erudito noruego llamado Bakke escribió un estudio sobre este impacto, titulado simplemente: Cuando los niños se convirtieron en personas: el nacimiento de la infancia en el cristianismo primitivo.

Jesús dijo, “Dejad a los niños, y no les impidáis que vengan a mí, porque de los que son como estos es el reino de los cielos.” Mat. 19:14; Mc. 10:14; Lc. 18:16. Por lo visto, los primeros discípulos y la iglesia primitiva se tomaron estas palabras literalmente, y no como hoy se entienden, una alegoría.

Educación

El amor por el aprendizaje condujo a los monasterios, que se convirtieron en la cuna de los gremios académicos. Universidades como Cambridge, Oxford y Harvard comenzaron como esfuerzos inspirados por Jesús para amar a Dios con toda la mente. La primera legislación para financiar públicamente la educación en las colonias norteamericanas se llamó The Old Deluder Satan Act, bajo la noción de que Dios no quiere que ningún niño sea ignorante. El mundo antiguo amaba la educación, pero tendía a reservarla para la élite; la noción de que cada niño tenía la imagen de Dios ayudó a impulsar el movimiento hacia la alfabetización universal.

Y no solo nos encontramos que los niños son vistos como dignos de ser educados. También vemos a Jesús aceptando a mujeres entre sus discípulos, veamos un ejemplo de esto: Lc. 10:38 “Mientras iban ellos de camino, Él entró en cierta aldea; y una mujer llamada Marta le recibió en su casa. 39 Y ella tenía una hermana que se llamaba María, que sentada a los pies del Señor, escuchaba su palabra. 40 Pero Marta se preocupaba con todos los preparativos; y acercándose a Él, le dijo: Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayudes. 41 Respondiendo el Señor, le dijo: Marta, Marta, tú estás preocupada y molesta por tantas cosas; 42 pero una sola cosa es necesaria, y María ha escogido la parte buena, la cual no le será quitada.”

Esto es muy diferente a lo que leemos en El Talmud de Jerusalén (JT), 500 d.C.  que señala la opinión de Eliezer ben Hyrcanus: “La sabiduría de las mujeres está únicamente en el huso”. Agregó: “Las palabras de la Torá deben quemarse en lugar de confiarse a las mujeres” (JT Sotah 3:4, 19a).

Compasión

Jesús tenía una preocupación universal por los que sufrían que trascendía las reglas del mundo antiguo. Su compasión por los pobres y los enfermos condujo a instituciones para leprosos, el comienzo de los hospitales modernos. El Concilio de Nyssa decretó que donde existiera una catedral, debía haber un hospicio, un lugar de atención a los enfermos y pobres. Por eso, aún hoy, los hospitales tienen nombres como “Buen Samaritano”, “Buen Pastor” o “San Antonio”. Fueron las primeras instituciones benéficas voluntarias del mundo.

En lo personal me llama la atención que se nos ha dicho una y otra vez que Jesús hacia sus milagros para enseñar de su deidad o para cumplir profecías. Pero estas facetas de los milagros de Jesús son muy restringidas y mecánicas. En Marcos 1:40-41 leemos: “40 Y vino a Él un leproso rogándole, y arrodillándose le dijo: Si quieres, puedes limpiarme. 41 Movido a compasión, extendiendo Jesús la mano, lo tocó, y le dijo*: Quiero; sé limpio.”

Otros ejemplos entre muchos están en Mc. 6:34 donde por compasión, Jesús enseño muchas cosas, y en otra ocasión donde tenía compasión y por lo tanto sano a muchos enfermos, Mt. 14:14.

 

Humildad

El mundo antiguo honraba muchas virtudes como el coraje y la sabiduría, pero no la humildad, que la miraban como una debilidad. La gente generalmente se dividía en primera clase y economía. “El rango debe ser preservado”, dijo Cicerón; cada uno del 99 por ciento original era una personis mediocribus. Plutarco escribió un libro de autoayuda que podría romper las listas de los más vendidos en nuestros días: Cómo elogiarse a sí mismo de manera inofensiva.

La vida de Jesús como un siervo que lava los pies, Jn. 13:4-10 eventualmente conduciría a la adopción de la humildad como una virtud ampliamente admirada. El historiador John Dickson escribe: “es poco probable que alguno de nosotros aspire a esta virtud si no fuera por el impacto histórico de su crucifixión… Nuestra cultura sigue siendo cruciforme mucho después de que dejó de ser cristiana”.

Perdón

En el mundo antiguo, la virtud significaba recompensar a tus amigos y castigar a tus enemigos. Conan el Bárbaro en realidad estaba parafraseando a Ghengis Khan en su famosa respuesta a la pregunta “¿qué es lo mejor en la vida?” – Es aplastar a tus enemigos, verlos arrojados delante de ti, y escuchar los lamentos de sus mujeres.

Una idea alternativa vino de Galilea: lo mejor en la vida es amar a tus enemigos y verlos reconciliarse contigo. Mat. 5:43” Habéis oído que se dijo: «Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo». 44 Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y orad por los que os persiguen,”

Y luego en su crucifixión, oímos a Jesús decir esto:
Lc. 23:33 “Cuando llegaron al lugar llamado «La Calavera», crucificaron allí a Jesús y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda. 34 Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”

Reforma Humanitaria:

Jesús tenía una forma de defender a los excluidos que a menudo irritaba a los que estaban en el poder. Su inclusión de mujeres condujo a una comunidad a la que acudían las mujeres en cantidades desproporcionadas. Esa era una de las criticas del porque el Cristianismo era ilegitimo, por ser formado en su mayoría por mujeres, esclavos, y aquellos que no encajaban en la cultura predominante. Los esclavos, hasta un tercio de las poblaciones antiguas, podían deambular por la comunidad de una iglesia y hacer que un dueño de esclavos les lavara los pies en lugar de golpearlos. Un texto antiguo instruía a los obispos a no interrumpir el culto para saludar a un asistente rico, sino a sentarse en el suelo para dar la bienvenida a los pobres. El apóstol Pablo dijo: “Ya no hay judío ni gentil, esclavo ni libre, hombre ni mujer, sino que todos son uno en Cristo Jesús”. Gal. 3:28. Thomas Cahill escribió que esta fue la primera declaración de igualitarismo en la literatura humana.

Jesús en una de sus discusiones con los ancianos y sacerdotes en el templo, les dijo en Mt. 21:31-32 “En verdad os digo que los recaudadores de impuestos y las rameras entran en el reino de Dios antes que vosotros. 32 Porque Juan vino a vosotros en camino de justicia y no le creísteis, pero los recaudadores de impuestos y las rameras le creyeron; y vosotros, viendo esto, ni siquiera os arrepentisteis después para creerle.”
También les dijo Jesús en Mat. 8:11-12  “Y os digo que vendrán muchos del oriente y del occidente, y se sentarán a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los cielos. 12 Pero los hijos del reino serán arrojados a las tinieblas de afuera; allí será el llanto y el crujir de dientes.”

Estas 6 reformas a la cultura y pensar de la época de Jesús nos debe de dar la pauta de que como discípulos de el, debemos seguir su ejemplo, y continuar transformando el mundo a nuestro alrededor, no solo por el poder del evangelio que esta en la predicación, pero como Jesús, también en nuestra forma de vivir y acciones que hacemos en medio de la sociedad en la que vivimos sea haciendo obras de caridad, o demandando justicia para aquellos que son marginados por los poderosos en nuestra cultura. Haciendo tales cosas, demostramos un poco el mundo nuevo que esperamos, y esto también es un testimonio para que otros vengan a los pies de Cristo.

Para ver el video de este escrito, ver aqui.

 

Adaptado y aumentado del original por John Ortberg.

Six Surprising Ways Jesus Changed The World | HuffPost Religion